Vitrimer: un nuevo material revolucionario
Ludwik Leibler y su equipo del Laboratoire "Matière Molle et Chimie" han desarrollado un nuevo material orgánico a base de una red molecular.
Este nuevo material, cuyo nombre actual es Vitrimer, posee propiedades originales: bajo la acción del calor, es capaz de reorganizarse a si mismo sin alterar el número de vínculos cruzados entre sus átomos.
En términos más entendibles, puede pasar de un estado líquido a un estado sólido, o viceversa, exactamente como el cristal.
A temperatura ambiente, se parece a cualquier material sólido duro o flexible, dependiendo de la composición elegida. Más aún, presenta una seria ventaja sobre un material convencional, dado que puede volver a coger su forma y/o puede ser reparado bajo la acción del calor.
Esta propiedad significa que puede soportar transformaciones utilizando métodos imposible de aplicar a los materiales plásticos habituales.
Varias formas posibles para este nuevo material.
Por ejemplo, los circuitos electrónicos contienen resinas por su ligereza, fuerza y resistencia. El problema, es que una vez moldeadas, estas resinas ya no se les puede cambiar la forma. Hasta hoy, sólo era posible hacerlo con algunos materiales inorgánicos, como el cristal. El hecho de poder combinar estas propiedades en un único material parecía tarea imposible hasta el descubrimiento del equipo liderado por Ludwik Leibler y el Laboratoire “Matière Molle et Chimie” (CNRS/ESPCI ParisTech).
Remplazar los metales por materiales más ligeros pero de igual eficiencia es una necesidad para muchas industrias, como la aeronáutica, la fabricación de coches, la construcción, la electrónica y el deporte en general. Por lo tanto, utilizado como base de “composites”, este nuevo material podría competir muy favorablemente con metales y encontrar unas aplicaciones extensas en sectores tan diversos como los mencionados anteriormente.