Lotus: el Ferrari inglés, ¿tendrá éxito su apuesta de 850 millones de libras?
Lotus ha pasado de la gloria en Fórmula 1 y de diseñar coches para James Bond a casi desaparecer.
Pero su carismático nuevo director ha emprendido la transformación más audaz jamás vista en la industria de la automoción…
El stand de Lotus, en el último Salón de Paris doblaba la superficie del de Ferrari. El catering lo llevaba el famoso chef parisino Lenôtre. Mickey Rourke y Naomi Campbell se encargaban de llamar la atención sobre, no uno, sino cinco formas escondidas bajo sus fundas de seda.
Cuando se levantaron los velos, aparecieron cinco deportivos y supercoches.
Y cuando quedó claro que Lotus pretendía sacarlos al mercado en un plazo de 5 años, con una inversión de cerca de mil millones de euros, hubo literalmente estupor.
Lotus es una de las más extraordinarias empresas del Reino Unido, sus éxitos en carrera y su brillante ingeniería sólo se vieron perturbado por su continua apariencia de fragilidad financiera.
Todo lo debe a su fundador, Colin Chapman, el Enzo Ferrari británico.
Fundó Lotus en el año 1952, a los 24 años, gracias a un préstamo de su novia.
Después de unos humildes comienzos, el equipo Lotus de F1 llegó a ganar 50 grandes premios de F1 antes que Ferrari. La influencia de Colin Chapman sobre la F1 era inmensa: fue pionero en todo, desde la suspensión activa hasta el patrocinio de marcas de tabaco. Cuando dejó la competición en 1994, Lotus había ganado 7 títulos de constructor, 6 de piloto y conseguido una victoria en las 500 Milias de Indianápolis.
El 1 de octubre 2009, el suizo nacido en Turquía, Dany Bahar, entró como máximo responsable en Lotus a petición de Proton, la empresa malasia dueña de la marca desde 1996.
Anteriormente, había sido el cerebro de la estrategia de patrocinio deportivo de Red Bull, poniendo en pie sus dos equipos de F1.
En el 2007, lo contrató Ferrari como director comercial a nivel mundial.
Dany Bahar ideo el plan de expansión más ambicioso que se había visto jamás en el mundo del automóvil deportivo, y sólo aceptó firmar su contrato cuando recibió la aprobación de Proton para respaldarlo. Adoptó esta postura, por muy extrema que pareciera, porque consideraba que era el único plan viable para la empresa.
Durante “los años Proton", Lotus se mantuvo exclusivamente con un solo modelo, el Elise. Bahar argumenta, que la historia de la firma demuestra, que no se puede sostener un negocio basado exclusivamente en la fabricación de coches de ventas de poco volumen y poco margen.
¡Y no hay ninguna razón para que un Lotus sea barato!
Por ello planeo los cinco nuevos modelos presentados en Paris y cuyos precios van de 40 hasta 120.000 euros, desde un nuevo Elise hasta un renacido Esprit capaz de enfrentarse al Ferrari 458 o al nuevo McLaren MP4-12C.
Su plan sólo necesita que se venda una media de 1.500 unidades al año, lo que Lotus consigue hoy en día con sus dos modelos (Elise y Evora) y se puede mejorar sustancialmente aumentando hasta 50 el número de países donde se pueda comprar un Lotus.
Todos los modelos compartirán al menos 50% de sus componentes, y en algunos casos hasta 75%, lo que reduce radicalmente los costes de desarrollo.
Explicado de esta manera, el plan parece hasta conservador.
Además, ha vuelto a meter a Lotus en F1 por primera vez desde 1994.
Lotus esta preparando un coche para la Fórmula Indy americana, para las 24 Horas de Le Mans y planea un coche para el campeonato del mundo de rally.
También ha anunciado que Lotus sacar en el 2014 un vehículo eléctrico de gama alta para rivalizar con el Cygnet de Aston Martin.
Más sorprendente todavía, ha revelado que los nuevos Lotus tendrán una familia de motores fabricados a medida, algo que no ofrecen ni Aston Martin ni Maserati.
¿Puede conseguirlo Dany Bahar?
Algunos en Lotus opinaban que no.
Ya no trabajan en Lotus…
¿El presente y el futuro le darán la razón a Dany Bahar?
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Fuente:
Internet (Daily Mail)