Atascos, los provocan los conductores agresivos y los conductores tímidos o inseguros.
Según un reciente estudio llevado a cabo por investigadores del instituto Georgia Tech, de Estados Unidos, y la Universidad de Lyon, en Francia, raramente habría atascos si todos los conductores se comportaran de la misma manera.
La conclusión a la cual han llegado los investigadores es que los conductores inseguros son el peor mal de nuestras carreteras, muy por encima de los agresivos.
Y los atascos no son sólo tremendamente frustrantes para los automovilistas; suponen un incremento de la contaminación (CO2 y otros gases), más consumo y más accidentes.
Los conductores de comportamiento agresivo, los que no dejan suficiente espacio al coche que le precede, y los inseguros, que dejan demasiado hueco entre ellos y los coches que les rodean, sabotean el buen hacer de la mayoría.
¿Da gana de coger el tren, verdad?
¡Pero desgraciadamente no todo el mundo tiene esta facilidad!
Nos interesa conocer su opinión al respecto.
Autor:
Jean-Claude Lonati