Más de 2.000 años de edad
El Puente del Gard es un puente del sur de Francia construido por el Imperio romano que se encuentra junto a Remoulins, en el departamento de Gard. Tiene la doble función de puente para el acueducto del Gard y puente carretero.
El río Gard, al que debe su nombre el departamento en el que se encuentra, no existe realmente con este nombre. El río, formado por muchos afluentes, muchos de los cuales son llamados Gardon, recibe también el nombre de Gardon.
Su construcción, que se realizó en el siglo I d. C, poco antes de la era cristiana, para permitir que el acueducto de Nîmes (de casi 50 kilómetros de largo) cruzara el río Gard, se atribuye al yerno de Augusto, Marco Vipsanio Agripa. Se compone de tres niveles que alcanzan una altura de casi 50 metros. El nivel superior es el más largo con 275 metros de longitud. Sobre él discurre un camino y un conducto de agua con una pendiente del 0,4%. El acueducto completo tenía una pendiente de de 34 cm/km (1/3000), descendía sólo 17 m en todo su trayecto y llevaba 20.000.000 de litros de agua diariamente.
Los arquitectos e ingenieros hidráulicos romanos que diseñaron este puente crearon una obra maestra técnica así como artística.
La calidad extraordinaria de la albañilería del puente lo convirtió en una parada obligatoria para los turistas en su gira tradicional alrededor del país, y desde 1985, el Pont du Gard está registrado como Patrimonio de la Humanidad.
En 1998 el Pont du Gard se vio afectado por una inundación que causó graves daños en la región. La carretera que lleva al Pont y las instalaciones cercanas sufrieron importantes desperfectos, aunque el acueducto en sí no se deterioró seriamente.
El Gobierno francés patrocinó un proyecto de rediseño en cooperación con las autoridades locales, la UNESCO y la UE, que concluyó en 2000. El nuevo plan asegura que el área cercana al Puente sea ahora mucho más silenciosa, debido a la prohibición del tráfico motorizado, y el nuevo museo proporciona al visitante un contexto histórico más rico.
El Pont du Gard es una de las cinco atracciones turísticas más visitadas de Francia.