¡Que cara dura hay que tener para comportarse con tan poco civismo!
De nuestro país nos llega esta muestra de poco civismo. La señorita después de estar charlando un rato paralizando el tráfico traza innumerables maniobras para acabar entrando a un parking. Con lo fácil que hubiera sido que abriera antes la puerta para tener mayor espacio para maniobrar. Por supuesto horrible también la reacción del frustrado señor que golpea el coche. Estas cosas pasan, hay que controlar los nervios.