Ante el enorme problema de sustitución del petróleo por unas energías menos contaminantes, nuestras investigaciones nos han llevado a la Jatropha curcas (pronunciar Jatrofa).
En efecto, el colza y otros cultivos para biocarburantes no acaban de convencer por dos razones:
- Por un lado, la enorme superficie necesaria para producir cantidades suficientes de combustible en detrimento de cultivos alimenticios. Por ejemplo, si quisiéramos hacer volar todos los aviones con biocarburante a base de colza, haría falta dedicarle toda la superficie cultivable de la Unión Europea.
- Por otro, el balance energético real de estos biocarburantes, en general negativo.
Las alternativas pueden venir del mar: las algas son mucho menos exigentes en superficie. En el ejemplo precedente, sólo se sería necesario el equivalente de las zonas cultivables de Bélgica.
Pero existe un producto que viene de la tierra y cuyo rendimiento espectacular lo propulsan por delante de los demás.
La Jatropha curcas, una alternativa para producir biodiesel
Muchos países, empresas y sectores económicos del mundo reaccionaron con angustia ante la escalada de los precios del petróleo a comienzos del 2001, los altísimos precios, hacían tambalear las economías más fuertes; incluso generaron actitudes expansionistas con el fin de procurar y asegurar la provisión de este producto estratégico.
En este contexto se empezó a discutir la posibilidad de encontrar sustitutos energéticos y alternativas que permitan asegurar una provisión de combustibles independientes de los carburantes fósiles, especialmente aquellos países que no lo producían, o sus reservas son escasas. Esto dio lugar a una revolución científica tecnológica que encontró en los biocombustibles su mejor alternativa, convirtiendo a la producción de combustible biológico en una posibilidad inmediata, sustentable y rentable.
Dentro de estos productos, el biodiesel, obtenido de aceites vegetales, está llamado a convertirse en un recurso que debe ser aprovechado y explotado.
Pero, si para la obtención del biodiesel utilizamos aceites vegetales comestibles, estamos atentando contra nuestra propia subsistencia, ya que de este modo los valores de estos, y de los granos de los que se obtienen, se verían fuertemente incrementados.
Por el contrario, si empleamos aceites vegetales no comestibles, e incluso si las plantas de las que se obtienen los mismos pueden ser producidas en regiones marginales -con bajas precipitaciones, en suelos arenosos, salinos o con serias limitaciones- nos encontramos ante una situación realmente positiva, ya que podemos obtener altos réditos económicos en áreas o regiones que hoy se encuentran totalmente incultas y cuyos valores están totalmente depreciados.
Es en este contexto donde la Jatropha curcas ocupará el lugar de privilegio, al reunir todas las característica agronómicas e industriales, que sin lugar a dudas le permitirán convertirse en una alternativa productiva, sustentable social y económicamente para la obtención de biodiesel.
La Jatropha curcas, es un arbusto de 3 a 4 mts de altura. Pertenece a la Subclase Dicotyledoneae (Dicotiledoneas), Orden Geraniales, Familia Euphorbiaceae (Familia de las Euforbias, Euforbiáceas). Su origen más probable es el sur de México y Centroamérica, supuestamente llevada por portugueses a sus colonias de Asia y África, entre 1750-1800.